Dani está retrasado (2da parte)

Un par de días después se dirigen en coche a las afueras de la ciudad. La chica sostiene a Dani en el asiento trasero. Marcos y Ernesto van delante.
-    ¿Cómo vais ahí atrás? – pregunta Marcos.
-    Me está babeando toda. Es incapaz de cerrar la boca él solo. Pero bien.
-    No son babas, fíjate, es whisky. – dice Ernesto.
Marcos le da un pañuelo a la chica.
-  Podríamos haberle dado un tranquilizante o algo.
-  Sí claro, «Ei Dani tómate este somnífero porque mientras estés dormido te vamos a poner en hora de una hostia con un bate». Lo mejor era emborracharlo. Sostenle la cabeza que si le da por vomitar no queremos que se ahogue en su propio vómito.
Detienen el coche en un claro a la entrada del bosque.
-    Vale, ¿tienes las instrucciones que nos dio tu colega?
La chica saca un papel del bolsillo de su chaqueta y empieza a leer.
-    «Sostener el bate con las dos manos por la parte inferior. Golpearlo haciendo un ángulo de sesenta y cinco grados con el suelo. Mover el bate de arriba abajo a una velocidad de 24 m/s procurando hacer una aceleración constante».- mira a Ernesto. - No así no. Sesenta y cinco grados es más inclinado.
-    Espera, espera. ¿Por qué  le tengo que dar yo?
-    Es a ti a quien le gusta golpear cosas. Marcos me ha explicado que siempre que vas borracho golpeas cosas.
-    Pero es cariñoso. – Dirigiéndose a Marcos – Tío ya te vale.
-    Dale de una vez antes de que le baje el whisky.
-    ¡¿Podemos hablar esto antes!?.No fue idea mía. Fue idea de ella.
-    A mi no me miréis. Es vuestro amigo. Yo hace dos semanas ni le conocía. Además soy una chica, no tengo fuerza para estas cosas.
Ernesto suelta el bate y le da un empujón a la chica. A continuación. Ella le da uno igual.
-    ¡¿Pero qué haces bestia?!
-    Lo ves como sí tienes fuerza. Marcos dale tú.
-    No voy a meterle una hostia a mi... ¡a ella!.
-    Bueno pues dásela a Dani. Me la debes por haberle contado lo de las hostias. A saber a cuántos ligues tuyos se lo has contando.
-    ¿Qué tiene eso que ver?
-    No cambies de tema. Me lo debes tío. Debes golpearlo tú. Así me quito el sambenito de que me gusta hostiar a la gente– se dirige a la chica - ¿Dónde dice que hay que golpearlo?
-    «Golpear la parte más alejada del suelo».
-    Ya está. Les has de golpear en la cabeza Marquitos
-    No. Ni de broma. ¿Y si sale mal? No estoy de acuerdo con esto. A mi me gusta el Dani como es. Es mi amigo.
-    Oooh, qué tierno. – dice con sarcasmo Ernesto.- Está claro quién lleva los pantalones en esta relación. Le toca a tu chica. Dale tú.
-    Ya os he dicho que no es mi amigo. ¿Y si sale mal? ¿Si le da una embolia? ¿o un derrame cerebral?, ¿o que directamente le abramos la cabeza? Paso de tener esa responsabilidad. Yo os acompaño a lo que queráis. He traído tiritas y mercromina. Pero, yo, no, le ,doy, con, el bate.
-    No tenéis huevos. – suelta Ernesto
-    Tú sí que no tienes huevos. Eres el que tiene el bate en las manos y me estás intentando endosar el muerto a mi.
-   Lo que te voy a endosar es una hostia.
-   ¿Lo ves? ¿Lo ves? Te gusta arrear hostias a todo. Dale de una vez, has nacido para esto.
Ernesto suspira ante la rotundidad de sus palabras. Marcos tiene razón. Este bate es su razón de ser. Es la hostia de su vida. No se puede huir del destino.

Dani duerme en el asiento trasero del coche. Entre los tres lo despiertan y lo sacan. Le dicen que hay una lluvia de estrellas. Dani, aún ebrio se queda quieto mirando al cielo de espaldas a sus amigos. Ernesto sostiene el bate y se acerca a Dani.
- Te queremos tío- Y deja caer el golpe sobre Dani.
Se oye un golpe seco. Luego Dani desaparece. Dos gotas de sangre manchan el bate

Una semana después los dos amigos vuelven al mismo claro en el bosque. La chica no está. Dani tampoco.
Marcos rompe el silencio.
-    Dani lleva una semana desaparecido.
-    La policía llamó ayer a mi casa.
Ernesto suspira y luego habla.
-    Fuimos los últimos que estuvimos con Dani.
-    Tarde o temprano encontrarán el bate y verán tu coche
-    ¿Has hablado con tu ligue?
-    No quiere saber nada de todo esto. Dice que sólo lo hizo para seguirme el rollo y estar conmigo.
-    ¿No le seguíamos el rollo nosotros a ella?
-    Yo no entiendo nada.
-    Y yo no entiendo lo de Dani. Algo debimos hacer mal. Tú lo viste. Le metí la hostia. No lo matamos. Tú lo viste. Lo viste. Desapareció como si se desintegrara. Como la ropa sucia.
-    Tranquilo yo también lo vi. No puedo olvidarlo. Pero nosotros fuimos los últimos en verlo. La policía ya te ha llamado. Tu coche debe estar lleno de babas de Dani. Y luego está el bate. En la tele por menos te empapelan.
-     Sin cuerpo no nos pueden acusar de nada.
-    ¿Y si resultara que en vez de acelerarlo, de acercarlo a nuestra dimensión, lo alejaste aún más?.
-    Ahora me he perdido.
-    Sí, eso. Que en vez de acercarlo lo alejaste. Lo pusiste en una dimensión más lejana.
-    Sí, algo así como un retraso de dos semanas o meses.
-    ¿Se lo explicas tú a la policía?
Marcos hace una mueca.
-    Pues eso. – dice Ernesto
-    En serio. Estoy convencido que Dani está ahí fuera en algún lugar. La verdad está ahí fuera. Puede que tarde días, semanas en volver; yo que sé.
-    Quiero creerlo.




*Falç, es hoz en catalán.
**Pido perdón a los físicos y matemáticos del mundo por la de barbaridades que digo en este cuento. Recordar pero, que William Gibson escribió «el Neuromante», novela clave de la ciencia ficción de los 80 sin haber utilizado un ordenador en su vida. Y Philip K Dick autor de la novela en la que se basa la película de Blade Runner otro tanto de lo mismo. Agradecimientos a Kupori por sus consejos y observaciones sobre el tema.

 

4 Comentarios:

Eastriver

Hombre, es largo pero se puede leer perfectamente... Y ha sido una sorpresa. Para empezar el tiempo verbal, al ser presente le da una inmediatez que supongo que es lo que pretendías. En segundo lugar es muy ameno. Parece casi una obra teatral, o fíjate tú que lo he visto casi como un guión cinematográfico. Yo creo que lo has escrito desde esa perspectiva: los mismos verbos del diálogo a veces parecen acotaciones-indicaciones para un director que lo llevase a escena. ¿Cuánto costaría un cortometraje? No sé si conoces a alguien pero palabra que el relato daría muy muy bien en cine. Como cuento está muy bien pero como peli también quedaría, aunque sin medios y sin director bueno mejor ni intentarlo, porque es el tipo de cosas que requiere profesionalidad, si no queda tipo serie B y es mejor no intentarlo.

Pan, que tienes una imaginación que es un tsunami, por lo que veo. Luego tienes los mecanismos suficientes para hacer creíble literariamente lo que imaginas. Yo no dudo que lo tuyo sea la publicidad, pero ¿te has planteado contactar narrativamente con alguien? Yo abriría esa puerta, sin cerrar ninguna otra. Cuelga más cuentos, pero antes haz una cosa: llévalos al registro. No es broma. Hay mucho capullo suelto, y te daría mil patadas que alguien un día te robase la idea... De verdad, llévalos al registro antes de que comiencen a circular... así siempre podrás demostrar que tu eres el padre indiscutible, más vale prevenir. Un abrazo.

Juanma

Mejor que la ® de Registered o la © de Copyright es la (CC) de Creative Commons.

La chica es una imbécil.

Pan

Ramón, no domino la técnica del cine. Pero conozco mucha gente que está metida en el mundillo del cine, o que dicen que estudian para ello (¡¡¡Hola a tots!!!). Veré si hay alguien interesado. Aunque por ahora mi único interés es contar la historia de Dani.

Lo de registrarlo, el blog es creative commons, cortesia de aquatica, y su blog http://nomevengasconhistorias.blogspot.com/ que me explicó como hacerlo. El amigo Juanma insiste en que el creative commons es suficiente protección legal y además es guai. Consultaré otra fuente. Aunque a falta de nada la (CC) se queda. En lo de los capullos te doy toda la razón, hay mucho suelto y además se reproducen por esporas.
Juanma no se que manía le has pillado a la chica. No lo entiendo. (risas)

Marc

Me he imaginado toda esta 2a parte en St.Mateu.
Me ha molado mucho, pero ya no quiero vivirlo!jeje

Feliz Falsedad!